6 preguntas para tu proyecto si sos Coach, Terapeuta o Profesional que trabaja con personas

Te comparto una edición especial de las 6 preguntas para definir un proyecto, orientadas a Coaches, Psicólogos, Terapeutas, Educadores o cualquier otro profesional que trabaje en desarrollo personal o con propuestas a personas.

Estas preguntas te ayudarán a definir tu próximo proyecto y generar ideas posteriores para su comunicación y plan de negocios.

TIP: Podés empezar por cualquiera de las preguntas, la que tengas más clara y desde ahí, ir contestando las demás.

 ¿QUÉ ES?
Esta pregunta ayuda a definir el tema de tu proyecto, a saber si la idea se va a convertir en un libro, en un taller, en un servicio que pueden ser sesiones de tal técnica o disciplina, en un producto con sus diferenciales o qué tipo de formato tendrá teniendo, etc. Por ejemplo “Mi proyecto consiste en que las personas aprendan a armar su perfil profesional integrando las distintas experiencias de vida y para ello, organizaré talleres grupales.”
Pero ¡cuidado!: este aún no es el momento de definir el paso a paso de cómo voy a llegar a mi objetivo o desarrollar mi proyecto (aunque si ya lo sabés, genial) sino que es el momento de preguntarme: si lo tuviera que explicar brevemente, ¿cómo se define esto que quiero crear?.
 

 ¿PARA QUIEN/ES?

Esta pregunta te ayuda a definir quiénes son las personas que pagarían por este proyecto que yo estoy creando. Pueden ser clientes finales o bien organizaciones que me pagarían a mí por dar un taller, clase, sesión a sus propios clientes. Por ejemplo: “quienes podrían estar interesados en mi proyecto, son personas en una etapa de reconversión laboral porque están buscando un nuevo trabajo, han cambiado radicalmente el tipo de trabajo que hacen o bien tienen emprendimientos muy distintos y quisieran presentarse desde un perfil que integre todos esos intereses.”

Los defino por una combinación entre características demográficas (edad, sexo, ubicación) y sus hábitos de consumo (necesita mucha o poca información antes de contratar, ya me conoce de antes o no, busca información con Google o confía solo en la recomendación boca a boca). Y el punto que realmente me posiciona como un proveedor valioso de lo que vendo, es entender qué necesidades tiene ese público, que están en relación con mi proyecto. De este modo, me focalizo en ser un solucionador de las inquietudes que tiene mi cliente, en lugar de focalizarme en querer venderle algo que diseñé, intentando crearle además una necesidad puntual. 

¿CÓMO SE USA?
Esta pregunta ayuda a definir qué formato concreto tendrá el proyecto. Por ejemplo:

  • Si es un taller, aquí defino la duración, el momento del año en que lo daré, el tamaño de público que espero.
  • Si es un juego, serán los pasos que componen el mismo y el objetivo que quisiera que la persona logre.
  • Si es un producto, las características, diferenciales positivos que tendrá y cómo creo que mi cliente lo estará usando.

Este es el momento donde pienso mi proyecto en el contexto donde se desarrollará.

¿QUÉ SE LOGRA CON ESTA IDEA?
Al responder esta pregunta, estaré definiendo qué espero que mis clientes se lleven a partir de estar experimentando mi proyecto. Pueden ser objetivos como aprender una técnica, o bien sanar una situación.
Si bien es cierto que mucho de lo que pueda obtener de una experiencia, va a depender de la situación de cada persona que consulta, también es cierto que si yo hice una buena definición de las necesidades de mis clientes, en la pregunta ¿PARA QUIENES? (ver más abajo), luego podré orientar la comunicación de mi servicio, a personas que buscan soluciones como las que yo estoy ofreciendo. Con esto, me aseguro de comunicar mi proyecto, enfocando en la solución de necesidades, más que en las características concretas o logísticas del servicio.
¿QUÉ SE Y QUE FALTA?
Esta pregunta, me ayuda a capitalizar lo que yo ya logré, lo que ya tengo como experiencias o habilidades, relacionadas con el proyecto que quiero desarrollar. Por ejemplo: “tengo experiencia en trabajar con este segmento de gente, aunque el tema que estoy proponiendo sea nuevo para mí“, o bien “quiero integrar esta técnica con la que vengo trabajando hace años, con esta otra que aprendí recientemente”.
Por otra parte, esta pregunta me permite aclarar qué me estaría faltando para dar los siguientes pasos (información, aspectos logísticos, etc), de acuerdo a cada caso, podré pedirle datos a gente que ya pasó por esta situación, comprar libros sobre el tema, asociarme con aliados que me complementen en lo que me está faltando, etc.

¿PARA QUÉ LO HAGO?
Aquí me interpelo a mí mismo como creador de este proyecto. Puedo establecer una conexión directa con mi PROPÓSITO, por ejemplo: brindo estos talleres porque mi misión es ayudar a que las personas encuentren su propia voz / mejoren su calidad de vida / continúen su camino de evolución. También puedo tener otro tipo de objetivos medibles concretamente (posicionarme como referente en el tema, ganar dinero, ganar experiencia, etc)
Más allá de cuál sea mi objetivo, el motivo por el cual llevo adelante mi proyecto, es fundamental clarificarlo y si fuera posible, dimensionarlo. Si bien esto es un gran desafío, me permitirá más adelante, ir evaluando cuanto me acerco o me alejo de la meta y poder hacer las correcciones necesarias mientras estoy en marcha.
—-
Espero que lo hayas disfrutado! Si querés un acompañamiento personalizado en esta etapa de definir tus proyectos y cómo comunicarlos, escribime a hola@cecilianunez.com y te cuento sobre el servicio Encontrá Tu Propia Voz, que es especial para profesionales que trabajan desde su propósito de vida.