7 consejos de redacción para tu web, blog o redes sociales

1- Mostrá tu propia voz. Tu marca es mucho más que el servicio o el producto que ofrecés ¡animate a mostrarla! Las marcas auténticas, apasionadas y con un estilo propio para comunicarse, son irresistibles. Para ello, la técnica del storytelling que comentamos un tiempo atrás, es tu mejor aliada.

  • Buscá una idea poderosa en torno a la industria de tu emprendimiento: qué te inspira, qué desafíos tienen tus clientes, relacionados con tu industria, qué consejos podés brindar.
  • Como en el ejemplo más abajo, usá hashtags que muestren tu propio sello, frases que te identifiquen o formas de abrir o cerrar un post que sean auténticamente tuyas.
  • Si tu marca es tu propio nombre, hablá de cosas que te pasaron a vos: experiencias propias, clientes que te hayan consultado, anécdotas de tu vida. Siempre es más interesante si se cuenta en primera persona.

2- Sé original, no copies ni te autocopies. Una cosa es mostrar un estilo de comunicación que a vos te funciona, pero si siempre escribís sobre lo mismo, o con los mismos recursos, eso aburre.

  • Inspirate en los demás, en tus blogs de referencia, en otros contenidos pero no hagas copias textuales, el usuario interesado en tu tema también los lee y se nota claramente cuando algo no es de tu propia creación
  • Tampoco hagas copy y paste de tus propios contenidos con el mismo texto en todas tus redes sociales. Cada una tiene su característica, aprovechala a tu favor difundiendo en distintos momentos aunque se trate de la misma noticia.

3- Conocé a tu cliente y será imposible que lo aburras. No hables solo de tu producto o servicio. Pensá en qué me interesa como cliente y cómo podés ayudarme vos como marca

  • Dame información que me potencie si la comparto : original, útil, primicias
  • Dame datos sobre tus afirmaciones: casos de éxito, estadísticas, reportes. Esto genera confianza en quien te lee.

4- Pensá a tu contenido en distintas extensiones. Desde un artículo en profundidad para tu blog, pasando por el resumen del mismo que se muestra en tu newsletter, hasta llegar a su mínima expresión en un twitt

  • Dale poder al usuario para que elija cuando informarse en profundidad y cuando leer pequeñas pastillas de información.
  • Si querés que tu contenido se comparta, sé “social media friendly”: no te limites a agregar los botones de redes sociales en tu blog; podés usar como en el ejemplo abajo, el widget de click to tweet en tu posteo para que las frases se twitteen e incluso pedir explícitamente que tus lectores te ayuden compartiendo.

5- Sé creativo, no (te) aburras con un único formato. Cualquier historia es apasionante en la medida en que no la escuches 700 veces. Cualquier persona es muy graciosa, hasta que repite sus mismos chistes, ¿no? Con los contenidos pasa igual: ¡renovate!

  • Probá contar la información usando distintos formatos: texto, videos, fotos, encuestas, documentos, entrevistas, libros, audio.
  • Ilustrá tu contenido con impresiones de pantalla, infografías, tutoriales o lo que se te ocurra sin llegar tampoco a ser tan invasivo que el lector se pierda.

6- Creá títulos poderosos. El título es lo último que se crea, luego de redactado el contenido. Cuando tengas listo el tema, fijate a qué preguntas responde este artículo. Muchas veces un titular con pregunta es tu mejor opción.

  • Sé claro y sé SEO, tus titulares te ayudarán a posicionar el tema en el que estás involucrado, conocé y usá las palabras claves a tu favor
  • Creá interés, creá misterio. Si tu título no engancha, es poco probable que la gente lo siga leyendo, de hecho, la mayoría solo harán eso y luego lo compartirán en redes sociales.
  • Cumplí tus promesas: hablá de lo que anunciaste en el título

7- Convertite en detective de temas. Investigá las fuentes. Muchas veces tu propio equipo es tu mejor informante.

  • Preguntales a tus vendedores sobre qué consultan los clientes.
  • Preguntáles a tus clientes cuales son los temas que más les interesan.
  • Automatizá la búsqueda: guardá las búsquedas en Twitter con palabras claves sobre los temas que estás investigando o configurá las alertas de Google para que te lleguen notificaciones a tu mail.
  • Investigá en los grupos de Linkedin o de Facebook a donde están tus posibles clientes para ver qué temas les interesan.
  • Conocé como muestran el contenido otras empresas que le hablan a tu mismo tipo de clientes.